Las palabras más bellas de Japón

Dicen que un idioma es también una forma de mirar el mundo. Y si hay una lengua que ha sabido poner nombre a lo más sutil de la vida —la luz que se filtra entre las hojas, la belleza de aquello que se rompe, el instante que no volverá— esa es el japonés.

En Japón existen palabras para emociones y matices que en otros idiomas ni siquiera tienen nombre: términos que, en apenas unas sílabas, esconden toda una filosofía sobre cómo vivir, sentir y contemplar.

Durante años he ido recopilando las palabras más bellas del idioma japonés en la serie «Las 100 palabras más bellas de Japón». Aquí las reúno todas, ordenadas alfabéticamente y con su significado. Haz clic en cualquiera para descubrir su historia completa.

A

  • Agatsu — la victoria sobre uno mismo.
  • Aiaigasa — compartir paraguas como símbolo de amor.
  • Aikido — el camino de la armonía de la energía vital.
  • Amaoto — el sonido de la lluvia.
  • Arugamama — aceptar que las cosas son como son.
  • Aware — la emoción ante la belleza efímera.

B

  • Bushido — el camino del guerrero.

C

  • Chowa — la armonía que te da paz con la vida.

D

  • Daikichi — la gran suerte.
  • Datsusara — dejar el empleo para emprender tu propio proyecto.

G

  • Gaman — perseverar con dignidad ante la adversidad.
  • Ganbaru — dar todo lo que llevas dentro.
  • Geisha — la persona de arte.

H

  • Hana Fubuki — la tormenta de pétalos de cerezo.
  • Hanami — el placer de contemplar los cerezos en flor.
  • Hanasaki — la flor que florece.
  • Hatsune — el primer canto de pájaro del año.
  • Honne — el verdadero sentir de una persona.

I

  • Ichigo Ichie — un momento, una oportunidad.
  • Ikigai — aquello que le da sentido a tu vida.
  • Isagiyoi — la pureza de espíritu sin cobardía.
  • Ishinfuran — el corazón y la mente unidos sin ruido.
  • Ishokenmei — hacer algo con toda la fuerza del corazón.
  • Itadakimasu — recibir con gratitud, antes de comer.

K

  • Kagayaku Josei — las mujeres que brillan con luz propia.
  • Kaizen — la mejora que se persigue en todo momento.
  • Kamikaze — el viento divino.
  • Kansha — la gratitud que nace del corazón.
  • Kanso — la sencillez y ausencia de lo sobrante.
  • Kawaakari — el brillo del río en la oscuridad.
  • Kintsugi — reparar con oro las cicatrices.
  • Kogarashi — el viento frío que anuncia el invierno.
  • Komakai — la atención al mínimo detalle.
  • Komorebi — la luz del sol entre las hojas de los árboles.
  • Kotodama — el alma que reside en las palabras.
  • Kusamakura — la almohada de hierba del viajero.
  • Kyomu — un sueño que se hace realidad.

M

  • Maemuki — la actitud de mirar siempre hacia adelante.
  • Makokoro — el corazón sincero que piensa en los demás.
  • Minarai — aprender a través de la observación.

N

  • Nagare — fluir con la corriente de la vida.
  • Nankurunaisa — todo irá bien, con el tiempo.
  • Natsukashi — la nostalgia dulce de los recuerdos.
  • Nuchi Gusui — que tu alimentación sea tu medicina.

O

S

T

  • Tenshinranman — la inocencia en su máxima expresión.
  • Tsundoku — acumular más libros de los que puedes leer.

U

  • Ukiyo — olvidarse de las preocupaciones y disfrutar del presente.

W

Y

  • Yuimaru — el espíritu de una comunidad unida.

Z

  • Zekkei — un paisaje maravilloso.

¿Te enamoran estas palabras tanto como a mí? Muchas de ellas, contadas con calma y con nuevas historias, están recogidas en mi libro:

Las 87 palabras más bellas y sabias de Japón, el libro de Marcos Cartagena