Maemuki: La actitud de mirar siempre hacia adelante - Marcos Cartagena

Maemuki: La actitud de mirar siempre hacia adelante

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Casi acabando la semana pero, como no podía ser de otra manera, una vez más te traigo una palabra inspiradora del idioma japonés que no tiene traducción en ninguna otra lengua. Esta es la n.º 6 de la serie #Las100PalabrasMasBellasdeJapon, para ayudarte a ser una persona que se enfoca en lo que quiere y no en lo que no pudo tener.

Maemuki. 前向き. «La voluntad de mirar siempre hacia adelante.»

Durante el tiempo que tuve la fortuna de pasar en Okinawa, localidad al sur de Japón, entrevisté a diferentes personas de avanzada edad, algunas de ellas centenarias, para indagar un poco más acerca de su estilo de vida. Una de esas entrevistas fue con la señora Okushima, de noventa y cuatro años de edad. Hablar con ella fue como recibir un soplo de aire fresco. Me pareció enternecedor ver a esa mujer tan anciana conservar el aprecio por la vida y las ganas de sacarle el máximo partido. Se la veía feliz con una existencia humilde, basada en relacionarse con las personas a las que más quería, en sus aficiones, en la tranquilidad de una isla gobernada por una naturaleza exuberante y un mar de aguas cristalinas. Nos habló de la vida como si se tratase de un regalo: algo preciado que debemos valorar y disfrutar con plenitud.

Sin embargo, cuando profundicé un poco más acerca de su pasado, pude comprobar que la desgracia había llamado a menudo a su puerta. La señora Okushima se había enfrentado a grandes dificultades, algunas de ellas lo suficientemente duras como para llegar a hacerme dudar de si yo mismo sería capaz de sobreponerme a ellas. Y aun así, ahí estaba ella, irradiando serenidad y gratitud. Eso me dejó pensativo mucho tiempo.

En un momento dado, le pregunté cómo hacía para superar los momentos de mayor adversidad y mantener ese buen estado de ánimo que la caracterizaba. No sé si fue una pregunta apropiada, pero al hacerla se quedó unos segundos pensativa para luego responderme algo que nunca olvidaré. Me dijo que los japoneses de Okinawa eran personas positivas que solían enfocarse en mirar hacia adelante y no martirizarse mirando hacia atrás. Y a continuación empleó el término maemuki.

 –  mae  –  «al frente»
向き  –  muki  –  «en dirección»

Dos caracteres, dos ideas sencillas. Juntas forman algo mucho más poderoso: la actitud de orientarse deliberadamente hacia lo que está por delante.

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Significa que lo importante es centrarse en el presente y en lo que está por venir, más que regodearse en lo que ya ha sucedido. Por supuesto, es importante repasar el pasado para aprender de los errores, pero quedarse anclado en lo que ya es historia solo te impide saborear todo lo que está por llegar. La mentalidad maemuki no niega el dolor ni borra los recuerdos difíciles; simplemente elige dónde pone la mirada. Y eso, con el tiempo, lo cambia todo.

No pude evitar enmudecerme unos instantes cuando la señora Okushima reveló que, para ella, «cada mañana al despertar, lo primero que hago es pensar en qué es lo bueno que va a ocurrir hoy. Así empiezo el día con una sonrisa».

¿Cómo sería nuestra vida si el primer pensamiento de cada mañana estuviera orientado hacia aquello que nos hace felices, en vez de hacia lo que nos atormenta? Ahí es justo donde radica la esencia de la mentalidad maemuki: en mirar hacia adelante para focalizarse en lo bonito que está por llegar.

Desde entonces he incluido esa pregunta en mi rutina diaria de cada mañana. Intento que no pase ni un solo día en el que no visualice mentalmente qué va a ser lo mejor de la jornada. De alguna forma, hacerlo de manera repetida entrena al cerebro para que se centre en lo positivo que hay en nuestra vida. No es ingenuidad ni autoengaño: es una elección consciente sobre dónde ponemos el foco. Y la señora Okushima, con noventa y cuatro años y una vida cargada de dificultades, era la prueba más convincente de que esa elección funciona.

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