Kaizen: La mejora que se persigue en todo momento - Marcos Cartagena

Kaizen: La mejora que se persigue en todo momento

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Kaizen true

¿Es posible que sea esta una de las palabras japonesas más extendidas y conocidas en Occidente? Algo me dice que sí. Pero en esta ocasión quiero ofrecerte un enfoque ligeramente diferente al que quizás ya conoces, así que no te pierdas las próximas líneas.

Como no podía ser de otra forma, le ha llegado el turno a Kaizen en la serie #Las100PalabrasMasBellasdeJapón. Hoy voy a explicarte por qué yo he rebautizado esta palabra como “Evolución en vida”.

Kaizen

改善

La mejora que se persigue en todo momento

Una libreta que lo cambió todo

Siempre que escucho esta palabra, me viene a la mente la primera vez que la oí. Fue en Japón, pocas semanas después de haber empezado mi primer año en el país. Había ingresado en el club de kárate de la universidad y, tras las primeras sesiones de entrenamiento, tuve una reunión con el capitán del club. Se llamaba Reo-san.

En ese breve encuentro, me explicó cómo funcionaban las cosas allí. Uno de los puntos que más me sorprendió fue cuando me dijo que, a partir de ese momento, tendría que llevar mi libreta de kaizen. Yo no sabía qué significaba esa palabra, así que la repetí con cierto tono de incredulidad, esperando que me ofreciera una explicación más detallada. Y así fue. Reo-san sacó su propia libreta y me la mostró.

Lo que vi dentro me dejó sin palabras. Había llevado un seguimiento minucioso de todo su proceso como artista marcial. Desde sus comienzos había estudiado cuáles eran sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Tenía registros de la evolución de su musculatura, su flexibilidad, su fuerza y otras variables que medía cada seis meses. Se fijaba nuevos objetivos de cara a la siguiente medición y, de esa forma, siempre estaba enfocado en mejorar un poco más cada día.

Miré aquella libreta con asombro. Había entrenado kárate durante más de diez años antes de ir a Japón, y nunca había hecho algo parecido. Me pareció una idea brillante que empecé a emular desde aquel mismo día.

Kaizen: lo que nos dicen los kanji

Si estudiamos los símbolos kanji que componen la palabra Kaizen, obtenemos algo muy revelador:

kai – «cambio»

zen – «bueno»

Su traducción más literal sería “cambio bueno”. Sin embargo, los japoneses la interpretan de una forma más completa: «el cambio bueno que se persigue en todo momento», haciendo énfasis en el hecho de que, una vez que se empieza a aplicar, el kaizen no se acaba jamás. Es un proceso de mejora continua y perpetuo.

Kaizen es un concepto que va mucho más allá del mundo empresarial

Las grandes corporaciones niponas son famosas por su alto grado de perfección, y se sabe que son capaces de alcanzarlo gracias a la aplicación del kaizen. A veces puede dar la impresión de que esta palabra está restringida únicamente al ámbito laboral. Pero para mí, Kaizen representa algo que va mucho más allá. Se puede aplicar a cualquier área de nuestra vida: en el trabajo, en nuestras relaciones, en nuestro proceso de desarrollo personal, en la forma en que nos alimentamos, en todo.

Y cuando hablo de kaizen, voy incluso más lejos, porque para mí es la esencia de una forma muy especial de concebir la existencia. Es lo que yo he definido como “Evolución en vida”.

Para mí, el ser humano es el único animal sobre la tierra que es capaz de hacer esto: evolucionar en el transcurso de una misma vida sin necesidad de morir y renacer para generar un cambio. Gracias a estudios recientes sobre la Epigenética, hoy sabemos que, aunque no podemos alterar la estructura de nuestros genes, sí que podemos modificar cómo estos se expresan. Y aunque tengamos un gen determinado que nos condiciona de una forma concreta, si su expresión se reduce o desaparece, sería como si lo hubiéramos eliminado de la cadena. ¿Y sabes qué es lo mejor? Que esos cambios pueden llegar a transmitirse de generación en generación. Con lo que estaríamos diciendo que incluso podemos llegar a EVOLUCIONAR literalmente mientras vivimos, y a transmitir algunas de las mejoras que hemos alcanzado a nuestros hijos. ¿No es esto increíble?

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Kaizen 3

La voluntad de mejorar constantemente

Para poner en práctica el kaizen, necesitamos desarrollar un compromiso continuo con la mejora. No importa el ámbito de la vida en el que decidamos enfocarnos; lo fundamental es evaluar nuestras acciones pasadas y reflexionar sobre cómo podríamos realizarlas mejor en el futuro. Y esto, aunque pueda parecer paradójico, es independiente de si ya estamos obteniendo buenos resultados. Lo importante es perseguir esos cambios positivos que tienen el potencial de hacernos prosperar todavía más.

¿Cómo puedo hacerlo mejor? ¿Cómo puedo ser mejor persona? ¿Cómo puedo ser mejor amigo? ¿Cómo puedo ser mejor hijo/a? Estos son algunos ejemplos de las preguntas que te animo a que te hagas de forma frecuente. El ser humano es capaz de alcanzar niveles que ni él mismo puede llegar a imaginar. ¿Por qué detenernos en ese proceso de crecimiento? ¿Por qué conformarnos?

Y ojo, con esto no quiero promover que te sientas insatisfecho/a con lo que eres o con lo que has logrado hasta ahora. Todo lo contrario. Quiero que experimentes orgullo por tus avances, que los disfrutes y los valores. Pero que no te estanques. Cada persona tiene por naturaleza un potencial enorme. La palabra Kaizen es un agente motivador que nos ayuda a sacar todo lo que llevamos dentro para que podamos acercarnos a nuestra mejor versión. No movidos por la insatisfacción, sino por la voluntad de expresar nuestra grandeza.

No importa cómo de pequeña sea la mejoría, todo suma

Otra idea que me gustaría transmitirte es que, a nivel general, solemos subestimar el poder de los pequeños cambios. Damos por sentado que una mejoría apenas insignificante no supondrá ninguna diferencia y, por eso, ¿para qué esforzarse? Es fácil caer en el error de asumir que si el cambio no es significativo o transformador, no vale la pena alterar algo que ya está funcionando bien. ¿Es este tu caso?

Existe un proverbio japonés muy revelador que dice así:

塵も積もれば山となる

Chiri mo tsumoreba, yama to naru

Si se amontona, hasta el polvo puede formar una montaña

Pocas cosas hay más pequeñas que el polvo. Sin embargo, muchas motas de polvo en un mismo lugar pueden acabar construyendo una montaña. Para mí, ese es el espíritu del kaizen. No importa cómo de pequeña sea la mejoría, todo suma. Y paso a paso, siguiendo en una misma línea, cuando nos queramos dar cuenta, habremos logrado algo verdaderamente grande.

La libreta de Reo-san no contenía grandes hazañas ni transformaciones espectaculares. Contenía avances minúsculos, medidos con precisión y acumulados con constancia durante años. Eso es, en el fondo, lo que el kaizen propone: no la revolución repentina, sino la evolución silenciosa y sostenida de alguien que ha decidido no dejar de crecer. Y creo que esa es una de las ideas más hermosas que Japón nos puede regalar.

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