Otsukaresama: Gracias por tu esfuerzo - Marcos Cartagena

Otsukaresama: Gracias por tu esfuerzo

Nankurunaisa
Nankurunaisa: El tiempo todo lo cura
9 marzo, 2020
Isagiyoi: la pureza de espíritu y la ausencia de cobardía
Isagiyoi: La pureza de espíritu y la ausencia de cobardía
3 abril, 2020
Nankurunaisa
Nankurunaisa: El tiempo todo lo cura
9 marzo, 2020
Isagiyoi: la pureza de espíritu y la ausencia de cobardía
Isagiyoi: La pureza de espíritu y la ausencia de cobardía
3 abril, 2020

En tiempos de crisis como los que estamos viviendo, creo que esta palabra, la nº 16 de la serie #Las100PalabrasMasBellasdeJapon, es más necesaria que nunca. La necesitamos para reconocer a todos los que, con su esfuerzo y sacrificio, están dando lo mejor de sí mismos por los demás.

お疲れ様

Otsukaresama

“Gracias por tu gran esfuerzo”

Esta es una palabra que no me resultó nada fácil entender, y menos aún aprender a utilizarla en su contexto adecuado. El problema era que nunca antes había escuchado una expresión con un significado similar en ningún otro idioma. No tenía ningún punto de referencia al que agarrarme.

Recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché. Fue incluso antes de viajar a Japón. En aquella época yo estudiaba japonés en España y, al mismo tiempo, aprovechaba para hacer amigos japoneses en la ciudad donde vivía. Un grupo de ellos organizó un viaje para visitar la isla de Mallorca y me apunté encantado. Una vez allí, nos dimos cuenta de que, si queríamos llegar a sus rincones más bonitos, necesitábamos un medio de transporte. Solo dos de los españoles del grupo teníamos carnet de conducir, así que nos prestamos voluntarios como chóferes. El problema fue que el grupo era demasiado grande, por lo que además de un coche, tuvimos que alquilar una furgoneta de nueve plazas. Me tocó conducirla a mí, ya que era quien llevaba más tiempo con el carné. Fue bastante gracioso verme manejando una especie de pequeño autobús lleno de japoneses por las carreteras mallorquinas.

Después de todo un día recorriendo la isla, llegamos de vuelta al hotel agotados. Y cuando los japoneses fueron bajando uno por uno de la furgoneta, cada uno de ellos me decía lo mismo: “Otsukaresama deshita”. Yo asentía con la cabeza como si lo entendiera todo a la perfección, pero en realidad no tenía la menor idea de qué significaba aquello. Solo notaba que sonaba a algo importante, a algo cargado de intención.

Esa misma noche, durante la cena, le pregunté a Yosuke, uno de mis amigos japoneses, qué quería decir aquella expresión que tanto me había llamado la atención. Se quedó pensativo durante unos segundos, como si se tratara de algo difícil de explicar con palabras sencillas. Después me aclaró que otsukaresama era una manera de valorar y reconocer el esfuerzo que otra persona había hecho por los demás. En este caso, mis amigos me agradecían así haber pasado el día entero al volante de la furgoneta a pesar del cansancio acumulado.

Me pareció un gesto muy bonito y, al regresar del viaje, investigué a fondo esta palabra. Al analizar las partes que la forman, pude entender un poco mejor la esencia que contiene:

お – o – Una partícula que se añade al principio de una palabra para enfatizarla y mostrar respeto

疲れ – tsukare – Cansancio o esfuerzo

様 – sama – Una partícula honorífica que se añade al final para mostrar respeto hacia la otra persona

Si la traducimos de forma literal, otsukaresama vendría a ser algo así como “el gran cansancio”. Y como normalmente viene acompañada de la palabra deshita, que significa “ha sido hecho”, la expresión completa podría entenderse como “el gran cansancio ha sido hecho”. Aunque, como a mí me gusta interpretarla: “gracias por tu gran esfuerzo”.

Las 87 palabras más bellas y sabias de Japón, el libro de Marcos Cartagena

Lo que Yosuke me explicó aquella noche es que decir otsukaresama es una forma que tienen los japoneses de honrar la dedicación de quienes se han entregado en cuerpo y alma a una tarea y que, por ello, se merecen un descanso. No es un simple “gracias”. Es un reconocimiento genuino. Es ver a la otra persona, ver su cansancio, y hacerle saber que ese esfuerzo tiene valor y no ha pasado desapercibido.

Lo que más me llama la atención de esta expresión es que no existe un equivalente directo en español. Podemos decir “gracias”, “buen trabajo” o incluso “descansa”, pero ninguna de esas frases captura exactamente lo mismo. Otsukaresama reconoce el cansancio como algo digno de respeto, no como algo que hay que superar cuanto antes u ocultar. En Japón, haberse fatigado por los demás no es una debilidad: es una muestra de entrega que merece ser reconocida en voz alta.

Hay algo profundamente humano en eso. Todos necesitamos que alguien vea nuestro esfuerzo. Todos necesitamos, de vez en cuando, que alguien nos diga: “Sé lo que has dado hoy. Y te lo agradezco.” En nuestra cultura tendemos a celebrar los resultados, pero rara vez nos detenemos a honrar el proceso, el sacrificio, el desgaste silencioso. Los japoneses, con una sola palabra, lo hacen de maravilla.

En el momento en el que escribo estas palabras, el mundo se encuentra inmerso en una situación insólita en la historia. El efecto del virus bautizado como Covid-19 nos ha llevado a adoptar medidas que tan solo unas semanas atrás nadie podría haber imaginado. En España se ha decretado el estado de alarma y todos debemos permanecer en casa para frenar los contagios. Pero mientras nosotros podemos quedarnos en nuestros hogares, hay personas que no tienen esa opción. Sanitarios, policías, bomberos, trabajadores de supermercados, repartidores y tantísimos otros están cargando sobre sus hombros con la parte más pesada de esta crisis.

Todos ellos se merecen un otsukaresama tan grande como el esfuerzo que están realizando. Porque se están comportando como auténticos héroes, muchas veces en silencio y sin el reconocimiento que merecen. Desde aquí, mi más profundo agradecimiento y admiración a todos los que se encuentran en primera línea haciendo lo que está en sus manos para ayudarnos al resto.

“Otsukaresama Deshita”

Y a ti, que has llegado hasta el final de estas líneas, también te lo digo. Porque en tiempos como estos, acompañar, leer, informarse y mantenerse conectado también es un esfuerzo. La próxima vez que alguien a tu alrededor llegue agotado después de un día difícil, prueba a decirle algo así, aunque sea con otras palabras: “Lo que has hecho hoy importa. Gracias”. No hace falta que sea en japonés. Solo hace falta que sea sincero.

Escucha el Hanasaki Podcast de Marcos Cartagena en Spotify

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 4

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Comments are closed.